Ser autónomo para vivir es sin duda muy necesario, positivo y sano.
Pero parece que lo anterior resulta siempre que ser autónomo sea el confiar en nuestros
aprendizajes y compartirlos con los demás, para irlos ajustando a lo que nos hace bien a todos.

Parece que ser autónomos hoy requiere atrevernos a valorar nuestros aportes como creaciones
valiosas para construir algo común. Es como decir me animo a dar mi opinión, a hacer mis
sugerencias, para sentirme existiendo con los otros, para enriquecer mis sugerencias con lo que
opinen los demás, para enriquecer las sugerencias de los otros, para sentirme activo, vivo,
viviendo con los otros, es decir con-viviendo con los otros.

Ser autónomo, confiar en mi para convivir y aportar a los demás, al mismo tiempo de respetar lo
que los demás proponen, intentando integrarlo con lo que a mí me parece. Lo mío y lo de los otros
igualmente valioso para poder vivir bien juntos.